¿Qué tejido es más importante para el hombre?

miércoles, 17 de marzo de 2010

Tejidos Especializados

Epitelial:

El tejido epitelial está constituido por células generalmente poliédricas, yuxtapuestas, en las que se encuentra escasa sustancia extracelular. En general, las células epiteliales se adhieren firmemente unas a otras, formando capas celulares continuas que revisten la superficie externa y las cavidades corporales. Estos epitelios de revestimiento dividen el organismo en compartimentos funcionales y tienen un importante papel en la absorción de elementos nutrientes.

Además de estos epitelios de revestimiento se distinguen los epitelios glandulares, formado por células especializadas en la producción de secreciones. Hay también epitelios especializados en la captación de estímulos procedentes del medioambiente: son los neuroepitelios.

Las funciones básicas de los epitelios son recubrir separando compartimentos y secretar.

Revestimiento:

En la superficie de contacto con el tejido conjuntivo, los epitelios presentan una estructura llamada lámina basal. Esta estructura está formada, principalmente, por colágeno y glucoproteínas. En algunos epitelios sometidos a rozamiento, como la piel, por ejemplo, la lámina basal se fija al tejido conjuntivo subyacente por medio de finas fibrillas de colágeno, llamadas fibrillas de anclaje.

Esta lámina separa y une el epitelio al tejido conjuntivo, pero permite el paso de diversas moléculas.

La superficie libre del tejido epitelial recibe el nombre de superfice apical, que presenta estructuras que aumentan su superficie y/o les dan movimiento.

Las dimensiones y formas de las células epiteliales de revestimiento varían considerablemente: desde células aplanadas hasta células prismáticas altas, pasando por todas las formas intermedias. Los epitelios pueden ser:

· Por su número de capas: simples (una sola capa), estratificados (varias capas) o seudoestratificados (núcleos de diversas alturas pero las células se implantan en la misma lámina basal).

· Por las formas de sus células: escamosos (o pavimentosos), cúbico, cilíndrico.



Glandular:

Los epitelios glandulares están constituidos por células que presentan, como actividad característica , la producción de secreciones. Las células glandulares elaboran y elimina al medio externo o interno productos que no serán utilizados por ellas pero que tendrán pero que tendrán importancia funcional en otros sectores del organismo.

Los epitelios glandulares forman las glándulas. Éstas pueden estar formada por una célula o por un grupo de células epiteliales.

En las glándulas exócrinas el producto celular va a llegar a la superficie epitelial libre a través de los conductos. En las glándulas endócrinas, el producto de secreción es lanzado al medio extracelular y transportado por la sangre.

Las glándulas son órganos envueltos por una cápsula de tejido conjuntivo que crea tabiques, dividiéndolas en lóbulos, que en la mayoría de los casos, se subdividen en unidades menores.

Los vasos sanguíneos y los nervios penetran en la glándula dentro de los tejidos conjuntivos, aportando nutrientes y los estímulos nerviosos necesarios para las funciones glandulares.

Nervioso:

El tejido nervioso se desarrolla a partir del ectodermo embrionario. Es un tejido formado por dos tipos celulares: neuronas y glía, y cuya misión es recibir información del medio externo e interno, procesarla y desencadenar una respuesta. Es también el responsable de controlar numerosas funciones vitales como la respiración, digestión, bombeo sanguíneo del corazón, regular el flujo sanguíneo, control del sistema endocrino, etc.

Neuronas:

Son las células funcionales del tejido nervioso. Ellas se interconectan formando redes de comunicación que transmiten señales por zonas definidas del sistema nervioso . Los funciones complejas del sistema nervioso son consecuencia de la interacción entre redes de neuronas, y no el resultado de las características específicas de cada neurona individual.

La forma y estructura de cada neurona se relaciona con su función específica, la que puede se:

  • Recibir señales desde receptores sensoriales
  • Conducir estas señales como impulsos nerviosos, que consisten en cambios en la polaridad eléctrica a nivel de su membrana celular
  • Transmitir las señales a otras neuronas o a células efectoras
En cada neurona hay 3 zonas diferentes:


  • El pericarión: Zona del núcleo o cuerpo neuronal.
  • Dendritas: Son numerosas y aumentan el área de superficie celular disponible para recibir información desde los terminales axónicos de otras neuronas.

  • Axón: único y conduce el impulso nervioso de esa neurona hacia otras células ramificándose en su porción terminal.

Las Células Gliales:
Pueden dividirse por mitosis, al contrario que las neuronas, y son más numerosas que las neuronas (algo que podría parecer sorprendente). Hay diversos tipos de células gliales: astrocitos, células de Schwann, oligodendrocitos y microglía. Su función es muy variada. Los astrocitos forman una envuelta que rodea a los vasos sanguíneos, tapizan la superficie del encéfalo y están presentes como un tercer elemento de las sinapsis, siendo los otros dos la neurona presináptica y la postsináptica. A pesar de que los astrocitos se han considerado como mero soporte mecánico y metabólico de las neuronas, también participan en la modulación de la actividad sináptica. Además, proliferan en las heridas o infartos cerebrales ocupando el lugar de las neuronas muertas. Los oligodendrocitos y las células de Schwann forman las vainas de mielina que rodean a los axones de las neuronas en el encéfalo y en el sistema nervioso periférico, respectivamente. La microglía se relaciona con funciones de defensa frente a patógenos o lesiones nerviosas puesto que actúan como fagocitos. Estas células no proceden del linaje celular que da lugar a las neuronas, sino que son producidas en la médula ósea e invaden el tejido nervioso desde los vasos sanguíneos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada